jueves, 17 de mayo de 2018

Ciencia política y economía: audio y guía de estudio

Audio de la clase dictada por la profesora Cristina Campagna: descargar clickeando acá.



Bibliografía: "Ciencia política y economía" por Cristina Campagna, en el libro Para pensar la ciencia y la técnica, pág. 269

Guía de lectura:

- Para comprender lo discutido en esta clase y en este capítulo del libro, repase la concepción cientificista de la ciencia explicada en el capítulo 2, páginas 47 a 53 ("Características del conocimiento científico". "Epílogo: la epistemología como controversia" .

- La epistemología cientificista solo tiene en cuenta la historia interna de la ciencia. Esta idea conduce a creer en la neutralidad científica. Explique la relación entre cientificismo y neutralidad defendidos por la epistemología cientificista.

- ¿Por qué el neoliberalismo promueve la ilusión de la no política? ¿Por qué, contra lo que dice el neoliberalismo, no existe actividad humana que sea neutral y esté fuera de todo modelo político?

- La epistemología ampliada a lo histórico social (también conocida como concepción heredada) señala la imposibilidad de una neutralidad política de la ciencia. 

- Lea atentamente estos párrafos del libro Ciencia, política y cientificismo de Oscar Varsavsky. Varsavsky sostiene una posición crítica al cientificismo y la neutralidad científica:



El cientificismo


Hemos llenado de elogios a la Ciencia que tenemos. Su prestigio es tan grande que seguramente está bien como está. ¿Qué necesidad hay de otro tipo de Ciencia cuando esta ha tenido tantos éxitos? Y sin embargo –observación trivial que ha perdido fuerza por demasiado repetida- entre sus éxitos no figura la supresión de la injusticia, la irracionalidad y demás lacras del sistema social.

En particular no ha suprimido sino aumentado el peligro de suicidio de la especie por guerra total, explosión demográfica o, en el mejor de los casos, cristalización en un ‘mundo feliz' estilo Huxley. Esta observación autoriza a cualquiera a intentar la crítica global de nuestra Ciencia. Algo debe andar mal en ella.
La clásica respuesta es que esos no son problemas científicos: la ciencia da instrumentos neutros, y son la fuerzas políticas quienes deben usarlos justicieramente. Si no lo hacen, no es culpa de la ciencia. Esta respuesta es falsa: la ciencia actual no crea toda clase de instrumentos, sino sólo aquellos que el sistema le estimula a crear. Para bienestar individual de algunos o muchos, heladeras y corazones artificiales, y para asegurar el orden, o sea la permanencia del sistema, propaganda, la readaptación del individuo alienado o del grupo disconforme. No se ha ocupado tanto, en cambio, de crear instrumentos para eliminar esos problemas de fondo del sistema: métodos de educación, de participación, de distribución, que sean tan eficientes, prácticos y atrayentes como un automóvil. Aun los instrumentos de uso más flexible, como las computadoras, están hechos pensando más en unos fines que en otros. Aunque el poder político pasara de pronto a manos bien inspiradas, ellas carecerían de la tecnología adecuada para transformar socialmente, culturalmente –no sólo industrialmente- al pueblo, sin sacrificios incalculables e inútiles.

(...) La sociedad actual, dirigida por el hemisferio Norte, tiene un estilo propio que hoy se está llamando ‘consumismo’. Confiesa tener como meta un ‘bienestar’ definido por la posibilidad de que una parte cada vez más grande de la población consuma muchos bienes y servicios siempre novedosos y variados. 

Producción masiva y cambiante en la medida estrictamente necesaria para hacer anticuado lo que se vendió y crear una nueva necesidad de comprar, es ley de la sociedad. Que al hacerlo eleva poco a poco el nivel de vida material de la gente es su aspecto positivo, que tantos defensores le proporciona entre los que no sufren sus injusticias. Al mismo tiempo está obligada a imponer gustos, costumbres y valores homogéneos a toda su clientela potencial: la humanidad; cosa no tan bien vista ni siquiera por sus defensores.

(...) Para hacer esto posible es necesaria una altísima productividad industrial, con rápida obsolencia de equipos por la continua aparición de nuevos productos. Esto requiere una tecnología física muy sofisticada, que a su vez se basa en el desarrollo rápido de un cierto tipo de ciencia, que tiene como ejemplo y líder a la Física.

Se perfeccionan entonces ciertos métodos: standarización, normas precisas, control de calidad, eficiencia y racionalización de las operaciones, estimación de riesgos y ganancias, que a su vez implican entronizar los métodos cuantitativos, la medición, la estadística, la experimentación en condiciones muy controladas, los problemas bien definidos, la superespecialización, métodos que no tienen por qué ser los mejores para otros problemas.

La investigación y sus aplicaciones dejan de ser aventuras creativas para transformarse en una inversión rentable que figura en la cuenta de capital de las empresas con su etiqueta masificadora –R&D: Research and Development- y se hace con empleados, con subsidios a universidades o con institutos y hasta universidades propias. No se ha demostrado que esto sea lo más eficiente para toda la ciencia.

La productividad del hombre que fabrica, diseña o descubre, se estimula mediante la ética de la competitividad empresarial. El hombre [Según el sistema consumista] tiene sólo dos facetas importantes: producir y consumir en el mercado (capitalista o socialista). Sea artista, científico, campesino o militar, lo que produzca será puesto en venta en algún mercado, si es que satisface las normas del sistema, y su éxito dependerá, tanto o más, de la propaganda o de las relaciones públicas que de su valor intrínseco. Y como consumidor está sujeto a las mismas presiones.

Basta examinar los anuncios de un número cualquiera del Scientific American para darse cuenta del tamaño del mercado científico para instrumental y libros. Estos equipos son tan variados y cambiantes como los modelos de automóviles, y no hay dinero que alcance para estar al día. Ocurre entonces que, como en cualquier empresa, los problemas financieros terminan siendo decisivos...


 - Diferencie el anterior planteo de Varsavsky del mito de una ciencia objetiva (neutral y desinteresada) propuesto por el cientificismo y el neoliberalismo.

- Distinga este modelo político neoliberal de otro modelo que propone un estado ocupado por los sectores más vulnerables y por el desarrollo de una tecnología al servicio de la soberanía nacional.

- ¿Por qué un modelo político opuesto al neoliberalismo tiene que desarrollar una ciencia que no sea neutral, sino comprometida con un proyecto inclusivo de todos los sectores sociales? Relacione esta posición con la idea de Oscar Varsavsky que critica la neutralidad científica defendida por el cientificismo.

- Lea atentamente estas declaraciones del empresario farmacéutico de Bayer Marijn Dekkers:

"No creamos medicamentos para indios, sino para quienes pueden pagarlos": Bayer

"Nosotros no desarrollamos este medicamento para el mercado indio, lo hemos desarrollado para los pacientes occidentales que pueden pagarlos". Estas fueron las declaraciones del consejero delegado de la farmacéutica alemana Bayer, Marijn Dekkers, que han provocado indignación mundial. 

 Los medicamentos a los que se refiere Marijn Dekkers son tratamientos contra el cáncer, VIH y la diabetes. En el sector farmacéutico -desde hace un tiempo- existe una polémica por las nuevas licencias que la India está aplicando sobre la propiedad de las patentes y que beneficiará a las empresas locales para que fabriquen medicamentos genéricos más baratos y, por tanto, más asequibles para la población. 

 “En nuestro caso, el gobierno indio nos dijo: su patente para este tratamiento de cáncer de hígado y riñón es válida, pero cuesta demasiado. Por eso tienen que firmar una licencia a una compañía de genéricos en India, que lo va a fabricar y a vender. Bajo ese precio tendríamos el 6% de las ganancias”, manifestó Marijn Dekkers. 

 A pesar de que la farmacéutica sea propietaria de las patentes, por decisión de algunos gobiernos y para no quedarse sin ‘clientes’, Bayer se ha visto en la obligación de autorizar la fabricación del producto genérico porque -en el caso indio- “no hay suficiente acceso a él para los indios pobres (…) No sé si han estado en la India, pero hay muchos pobres, obviamente, y los hospitales no están cerca de donde ellos viven”. 

Para Dekkers la presión a las grandes farmacéuticas para que bajen los precios no ha funcionado. “¿esto va a tener un gran impacto sobre nuestro modelo de negocios? No”, precisó el consejero argumentando su respuesta en que “nosotros no desarrollamos esos fármacos para el mercado indio, seamos honestos, los desarrollamos para los pacientes occidentales que lo pueden comprar. Es un producto caro”. 

Sin embargo, señaló que el único riesgo que tiene esta situación para Bayer es que ahora estas compañías indias vendan estos productos en Sudáfrica y Nueva Zelanda. “Nunca sabes cómo se va a extender todo esto. Y eso puede poner en riesgo todo el sistema de patentes de la industria farmacéutica”. 

Las declaraciones –para algunos honestas y para otros desobligantes- se dieron durante un foro de la industria farmacéutica celebrado el pasado 3 de diciembre en Londres, pero recogidas en la reciente edición de la revista Bloomberg Business Week. “La franqueza de Dekkers resume las verdaderas intenciones de la industria farmacéutica multinacional. Bayer está admitiendo que los fármacos que desarrollan van a ser deliberadamente repartidos entre sus pacientes más ricos", afirmó –al conocer las afirmaciones- el director de la Campaña de Acceso a los Medicamentos (CAME) de Médicos Sin Fronteras, Manica Balasegaram. 

La primera empresa en haber conseguido una de estas licencias –según reseña El Mundo de España- fue Natco Pharma con la que desarrolló el genérico Nexavar (sorafenib), un anticancerígeno desarrollado por Bayer que pasó a costar en su versión genérica un 97% menos que el original. La farmacéutica alemana decidió denunciar el caso y ahora se encuentra en manos del Tribunal Superior de Justicia de Bombay. 

Por: Elespectador.com  24 ENE 2014 - 10:59 AM

- Analice cómo las anteriores declaraciones muestran que la ciencia, en el neoliberalismo, está ligada a los intereses económicos y ponen en duda la idea de neutralidad que propone el cientificismo.

- La nueva Constitución Boliviana de 2009 habla de una ciencia y tecnología en beneficio del interés general. ¿Por qué esta propuesta es incompatible con una neutralidad cientificista?

- Analice el ejemplo que aparece en el libro sobre investigación en la Triple Frontera (pág. 277) como un modelo de pensar la política científica opuesto al del ejecutivo de Bayer. (Ninguno de los dos es ciencia neutral).



- Analice por qué el proyecto Arsat, desactivado por el actual gobierno, muestra la relación  entre ciencia, política y economía. (Ver páginas 279-280)

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